lunes, 10 de noviembre de 2008

Crónicas desde España.

Capítulo 3.

La vida simplemente.



Oscar Castro (1910-1947), Destacado poeta y escritor Chileno, autor de
"la vida simplemente " y "Viaje del alba a la noche" entre otros

Ya llevamos dos semanas en Europa y me ha sucedido algo realmente extraordinario, por primera vez en mi vida (desde que tengo recuerdos), mis bolsillos han dejado de estar acarreando pañuelos desechables o papel higiénico. Me sorprendí mucho el día viernes cuando mientras caminaba al edificio de la facultad, busqué en mis bolsillos un pañuelo para limpiar mis lentes, fue en ese momento, en que noté que llevo dos semanas sin sonarme, dos semanas sin ser atacado por mis alergias, ¡dos semanas de plena libertad inmunológica!, en que mi nariz ha decidido dejar de expeler mocos y ha comenzado a comportarse como una nariz normal, sin estar tapada todo el tiempo y sin enrojecerse constantemente. Me he dado cuenta que con esto de la supresión de la alergia, hasta duermo mejor, puedo respirar por mi nariz tranquilamente y como hay calefacción central, (a la que ya me he acostumbrado y que debo reconocer que quiero), no me duelen mis vías aéreas con el frío invernal.

Durante esta segunda semana, la Nohelia se vio sorprendida con el adelantamiento de sus clases, el Lunes anterior fuimos a la otra universidad donde se imparten algunas asignaturas de nuestros doctorados y ahí nos enteramos que las clases de ella habían empezado en la mañana de ese mismo día, esto último se tradujo en un proceso de readecuación de lo que teníamos planificado realizar, hemos pasado todo el fin de semana estudiando, yo escribiendo para mi paper y ella traduciendo papers que le serán evaluados esta semana. Esto de quedarse en la casa nos ha mostrado la cara tranquila de la universidad, lo que ha sido un agrado por que nos ha permitido concentrarnos en nuestros estudios (y ahorrar por que el fin de semana no hay en que gastar money en la U).

Como la Nohe entró a clases, todos los días me levanto a las 7 y media, tomamos desayuno y luego me pongo a leer o a trabajar, tengo mucha pega por que el profe Carlos me ha dado una serie de documentos para leer y desde Chile mis mentores me han dicho que me dedique a avanzar en el paper. Hacer el aseo es relativamente sencillo, como vivimos en un departamento pequeño no representa ningún tipo de problema, además me he autonombrado de forma dedocrática, cocinero general de la casa, así que soy yo el que diariamente cocina para los dos, las otras labores del hogar las repartimos de manera equitativa.

Poco a poco nos vamos adecuando al cambio de moneda, ya no es tan terrible gastar un euro en seis limones, o 3 euros en un lavado y secado de ropa. Creemos y esperamos poder invertir en un tiempo más, en un par de bicicletas para los dos, ya que aquí son baratas y nos vendrían de pelos para andar por la Universidad.

A mi amigo toño Montes casi no lo he visto, se ha preocupado y me ha llamado en más de una ocasión para saber como estamos, es obvio que no nos veamos por que el tiene mucho trabajo y nosotros mucho estudio (que es nuestro trabajo). Mi tutor rara vez me ha dejado invitar el café de las mañanas, tiene una real preocupación por nosotros, lo que se agradece ya que nos hace sentir que no estamos tan solos y a la deriva. La Nohelia ha encontrado tutor, al parecer no podrá trabajar con mamíferos marinos, aun así la oferta que le han hecho es muy buena y creo que la tomará, ya que esta le entrega seguridad, financiamiento y la posibilidad de ser parte de un muy buen grupo de profesionales (además al tutor le gusta la gastronomía y el fútbol, por lo que tendremos tema de conversación).

Bueno, así va todo por aquí, la vida simplemente camina, haciendo que día a día nos amoldemos a ella y que poco a poco nos sintamos más a gusto en esta tierra de pocos alérgenos y buenas intenciones.



martes, 4 de noviembre de 2008

Crónica desde España.

Capítulo 2: EL EXTRANJERO



Ya hemos llegado a Madrid, nos ha recibido una torrencial lluvia y el penetrante frío de la Península. Lo que no sabíamos cuando llegamos, es que este no es el peor enemigo que tendríamos que enfrentar en este invierno Ibérico. Ese otro enemigo que nadie puede dejar de percibir, es producto de la mente y de la tecnología humana, algunos lo llaman “calefacción central” y es el responsable de que Nohelia pasara dos días de la primera semana en Madrid, disfrutando de la tranquilidad de la habitación, mientras su cuerpo Luchaba contra los virus de una gripe rebelde.
A parte de la calefacción central, una de las cosas que más me ha impresionado durante esta primera semana en Madrid, ha sido el hecho de conocer a un pueblo más ebrio que el ebrio peñaflor de mis recuerdos, incluso me he visto sobrepasado al notar que en las Universidades Españolas se vende alcohol en las cafeterías de la universidad, esto me ha hecho pensar en primera instancia, en lo desarrollado socialmente que está este pueblo, pero luego de un par de días, estas reflexiones, construidas a partir de nueva evidencia, me han llevado a pensar que tal vez es mejor el sistema Chileno, ya que tomar chelas a las 10 de la mañana (como se hace aquí y como yo me he prometido no hacer), puede perjudicar algunos aspectos cognitivos o de desenvolvimiento social del alumnado.
Luego que Nohelia se recuperó, ambos fuimos a realizar los trámites de inmigración, como ustedes comprenderán, para vivir en un país extranjero, es necesario que el país te acepte antes de poder acceder a todos los derechos que posee un ciudadano promedio. La cantidad de trámites que hay que realizar son muchos, al contemplar el futuro de papeleos, este par de extranjeros no pudo más y comenzó a lamentarse mientras se preparaba para iniciar el proceso. Justo antes de salir de la habitación: un hombre, un representante, un Superhéroe, llamado “Estudiante guía de los becarios de la Beca presidente de la República en España”, apareció en el mail de toño, el Raudamente dijo: Deben ir al Pabellón B de la Universidad, ahí realizarán el trámite. La calidez, la celeridad y por sobretodo la buena disposición fueron evidenciadas en esta oficina, solo bastó presentar el pasaporte con el timbre de entrada al país (toño tuvo que mostrar la colilla del pasaje por que el no tenía timbre de entrada, nunca le timbran el pasaje…), para dejar todo en manos de esta oficina especializada en atender a los que venimos de fuera, a los extranjeros.
El supermercado está de pelos, hemos disfrutado explorando en estas instalaciones, si bien la mayoría de las cosas que se venden también están en Chile, existen diferencias. Aquí hay una enorme variedad de pescados, moluscos y mariscos, sobretodo de camarones y bichos a fin, algunos con mis conocimientos zoológicos no he podido clasificarlos bien. Las verduras están caras (600 pesos una manzana, 1200 pesos una lechuga) , son muy similares a lo que hay en Chile, solo que las endivias son muy baratas (luca la bandeja con 4 grandes) y que hay más frutas tropicales y tomates negros (que aun no hemos probado). Los Españoles son adoradores del cerdo, hacen de todas sus partes una exquisitez, como la Nohelia no es muy amiga de este manjar, pero como hay que comer por que es barato y parte fundamental de la dieta, lo hemos ido probando de a poco, empezando por el jamón serrano que está increíble y haciéndole un quite para después a algunas partes menos atractivas, como las orejas del chancho o la corteza, que es algo que parece un chicharrón, pero que se le ven en algunos trozos pedazos pelos, igual la gente lo compra mucho y parece que está bueno. Lácteos y quesos en general increíbles, aunque caros, razón por la cual tenemos leche (€1 la botella), tenemos yogurt (€0,88 el pack de 4, no venden por menos), pero comemos queso cuando nos invitan y hay en la comida. Legumbres, ricas, hemos comido unas que vienen preparadas (porotos) y las hemos disfrutado mucho. En el súper venden aceite de oliva y más aceite de oliva (€1,20 el litro), ahora estamos cocinando con aceite de oliva, esto por que al primer súper que fuimos no había otro tipo de aceite, hemos encontrado el de maravilla, es muy barato y parece que se come poco. Lo otro que se consume mucho son los hongos, para poder comerlos vamos a tener que revisar en internet las recetas.
La comida española es muy rica y variada, necesitamos un poco de tiempo para acostumbrarnos a la moneda y no sufrir con la reconversión del cambio, en ese momento podremos comprar cosas más caras, por el momento hemos disfrutado de las Sephias (€ 4 los 400 gramos) , los Calamares (€2 los 300 gramos) , las lechugas escarolas ( € 1,20, que aquí es la lechuga chicoria nuestra), las lechugas iceberg (€ 1,20 que es nuestra escarola), los pimentones (€0,8 que es la única futa barata por que es lo que más se consume), los tomates canarios (€1, que es algo así como una pelota de ping pong roja), las hamburguesas (€ 3,25 las seis, excelentes, son de carne molida), las salchichas (€ 1,2 de variados tamaños y sabores, incluso hay de leche), los champiñones (€1 la bandeja de 300 gramos) y los porotos (€ 4 el tarro con dos porciones, increíbles, vienen en un tarro que se llama Fabada, son espectaculares).
El otro día compramos un vino español y estaba rico (3 € la botella, de menos dicen que son intomables), fuimos a comer donde el gallego (Toño Montes) y había vino Chileno, la recomendación es pagar más de 5 Euros por un vino Chileno, sino te tomarás un santa Emiliana de caja en botella de vidrio, es decir un “Cartonage enchulado”.
Finalmente me falta contar que fuimos a comer donde el Profe Carlos Gil (mi tutor de Doctorado) y nos trató de manera excelente, disfrutamos de las bondades de la comida española, conocimos las empanadas españolas, más parecidas a una torta pascualina que a una empanada, nos deleitamos con un buen vino español (cepa tempranillo) y cambiamos el mundo durante unas horas. También aprendimos que los españoles hacen un dulce para cada ocasión, esta vez nos dieron unas bolitas rellenas con diferentes cremas que estaban realmente Exquisitas.
La ciudad está llena, absolutamente llena de inmigrantes, a veces hemos tomado trenes en que solo hay extranjeros, con la Nohelia nos sentimos enriquecidos de esta multiculturalidad que aflora en cada esquina. El sistema de trenes y metros está todo interconectado, para ir a cualquier parte hay un metro o un tren, aun no hemos cachado bien el tema de los tickets, por que es un poco complejo, pero existen muchas opciones para rebajar el costo inicial del pasaje (€1,2 sin transbordos).
La tele es igual de mala que en Chile, uno se despierta viendo programas de farándula y se acuesta con eso, las noticias son a las 9, por lo que eso vemos si es que nos acordamos de prenderla.
La gente de Madrid es muy buena onda, cuando uno pregunta la dirección de una calle, hasta se ofrecen para ir a dejarte, creo que es eso lo que más nos ha gustado a mi y a la Nohelia de este lugar, al final los que nos rodean nos han dado las mejores atenciones y nos han hecho entender por que Serrat dice que solo necesita de lumbre y vino, para sentirse en casa.