jueves, 1 de abril de 2010

Mi Hobby Fantasma: La pesca

 

El otro día me desperté en la mañana muy contento había tenido un sueño con mi hobby fantasma, ese que uno siente como que si dominase con suma experticia pero que en realidad no practica casi nunca.

DSCN4269 Mi  hobby fantasma es la pesca, si, aquel  entretenido pasatiempo en que te sientas a esperar que un pez despistado se tope con la carnada y te entregue algunos segundos de acción con su posterior deleite de comer lo que sacaste del agua. Yo pienso que mi gusto por la pesca es el resultado de la fuerte influencia que tuvieron en mi vida las historias de mi abuelo al que le encantaba pescar.  Mucho además tiene que ver el viejo y el mar de Hemingway (no me puedo sacar a Anthony Quinn en el papel del viejo, me mató la imaginación que me había dado el libro) y Moby Dick que fue además el primer libro serio que leí.

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Bueno, como les decía…  En eso estaba yo, meditando sobre la pesca cuando me acordé de que el gran momento pescador de mi vida lo viví en un inolvidable verano que pasé con mi prima y unos amigos en la Isla de Juan Fernández. Nos fuimos con maletas y poca plata, dispuestos a jugarnos todas las cartas, a vivir con lo que sacásemos y a conocer las maravillas de la isla. En ese verano pescamos mucho, casi todos los días salíamos por algo al mar y nos volvimos tan expertos que al retornar al continente le dejamos el refrigerador lleno de pescados a mi madre. El mejor momento del verano fue cuando sacamos un mega-pescado del agua gracias a la omnipresente ayuda del Manolé, un amigo isleño que nos guió paso a paso en el proceso DSCN4277de captura. Fue un momento tan espectacular que superó a otro que viví el último día antes de venirnos; Estaba yo en el muelle y otro mega pescado picó (eso si no era tan grande como el que sacamos entre todos), comencé a sacarlo del agua pero cuando ya estaba casi alcanzando el borde del muelle se soltó y cayó de vuelta al mar. Manolé que vio mi cara de frustración y me dijo “aun no estabai preparado para ese pescado, cuando vuelvas algún día quizás lo estés”. Oh!, solo le faltaron la cascada y los lotos en el agua por que ese fue mi gran momento de sabiduría con la pesca. 

Definitivamente la pesca es mi hobby fantasma, gracias a ella tendré por siempre  la ida a pescar con mi abuelo a la piscicultura en que casi nos comieron los mosquitos, el veraneo en pintué con mis viejos y mis tíos (“los compadres”), aquella tarde en Valdivia en que nos fuimos encañados a pescar robalitos y el Rómulo (maldito suertudo) sacó el último pescado de la tarde sin siquiera esforzarse, P2150024jajajaja el día aquel en que con el guatón y la Nohe competimos sacando merluzas en un barco frente a la bahía de Coquimbo y el guatón no sacó ni uno,  la tarde inolvidable  que pasamos sacando pescados de roca en algarrobo junto al Emilio y su papá (señor halcón) (para que contarle como estaba el caldillo levanta-muertos) y el día en que frente a cualquier pronóstico, en vez de pescar pecados, sacamos con mis amigos una polera en el muelle de Niebla (la excusa fue que es más fácil sacar un pescado en el agua que una polera. Si no me creen piensen  ¿de que hay más en el mar?).  

jueves, 25 de febrero de 2010

Media Vaca a la Parrilla: Sobre la amistad y otras cosas

Estas vacaciones de verano decidimos un día de semana, asi como que no quiere la cosa, juntarnos con el Emilio, la Judith el Vitoco y un comensal más a disfrutar las milagrosas propiedades degustativas de la vaca chilena. Lo impresionante de aquella velada no radica en los exquisitos vinos que bebimos durante la noche, ni tampoco en lo animada de la conversación. El componente principal, el "cantante" al que acompañaron todos los demás aditivos de esa noche de verano, fue la descomunal vaca que el Emilio sacó del refrigerador gigante para poner en la parrilla.
Uno suele tener amigos extraños a lo largo de su vida, de esos que antes de ir a jugar una pichanga prefieren quedarse en la casa jugando quake (Hans), o de los que en vez de comprarse algo encachado con su primer sueldo, deciden gastarse la plata en un lápiz (Negro Lucero jajaja). Claro que no hay que olvidar a los que practican kickboxing con las Palmeras (Vitoco) o a los que símplemente les pasa algo en el cerebro que les gatilla un delirio de persecución obligándolos a usar una bufanda eternamente para evitar mostrar un par de espinillas típicas de la adolescencia (chico Moraga). En fin... Todos esos frikis son algunos de mis compañers de colegio, pero aunque son personas con costumbres raras, nada ni nadie podría ganarle al matrimonio Emilio-Judith y es que me parece impresionante que para navidad en vez de recibir un obsequio convencional, como una tele o cualquier juguete tecnológico, hayan aparecido con una Vaca como regalo. ¿Quien se regala una vaca para navidad? y más aún ¿Cómo puede ser posible que el día del asado hayan dicho que "¡¡¡¡¡¡¡lamentablemente era solo la mitad por que no se la habían podido traer entera en la camioneta?!!!!!!!!!".
EN fin, ese día la pasamos espectacular, tanto que al final yo creo que por lo menos nos comimos la décima parte de la media vaca. "Los amigos no son más importantes que la plata... Yo prefiero tener plata y comprarme un amigo" dijo ayer el bombofica en el Festival de Viña del Mar y la verdad es que puede ser cierto, pero la felicidad que sentí cuando fui al correo y el chico Moraga me había enviado una polera de la UMCE (la Universidad donde el trabaja y donde yo estudié) o los bonitos recuerdos de la vaca a la parrilla que me han hecho escribir este blog y reírme gustosamente mientras me acuerdo, incluso podrían llegar a valer más que el hecho de tener unas lucas más o unas lucas menos.
Los dejo con un video clip de Amigos.